Atilio A. Boron (comp.) Renato Janine Ribeiro, Tomás Várnagy, Alejandra Ciriza, Marilena Chaui, Edgardo Grüner, Roberto Gargarella, Miguel Angel Rossi, Rubén Dri, Grabriel Cohn, Cícero Araujo, Atilio A. Boron, Sabrina González, Liliana Demirdjian, André Singer, Inés Pousadela, Sergio Morresi, Daniel Kersffeld, Javier Amadeo, Bárbara Pérez Jaime, Edgardo García.
ISBN 950-9231-47-9 Buenos Aires: CLACSO, abril de 2000 (15,5 x 22,5 cm) 448 páginas
Este libro nos propone recorrer los principales hitos de la filosofía política moderna. Se ha convertido en un lugar común afirmar que ésta se distingue de la filosofía política clásica porque en la primera la reflexión sobre la vida política se realiza al margen de todo tipo de consideración ética o moral. Si en los tiempos antiguos la indagación sobre la política iba indisolublemente ligada a una exploración de carácter moral, con el advenimiento de la modernidad dicha amalgama se descompone y el análisis político se independiza por completo del juicio ético. Esta visión convencional es peligrosamente simplificadora y, por eso mismo, equivocada. Lo que efectivamente aconteció con la filosofía política moderna es que las preocupaciones éticas del período clásico pasaron a un segundo plano. Se produjo entonces una rearticulación entre la reflexión centrada en el “ser” y aquella encaminada a desentrañar el “deber ser”, pero de ninguna manera esto se tradujo en un divorcio entre ambas preocupaciones.
Esta supuesta disyunción entre una reflexión centrada en el “ser” y el “deber ser” de la política tiene insoslayables implicaciones conservadoras que deben ser rechazadas con total intransigencia. En otro texto de esta misma colección también compilado por nosotros, Teoría y Filosofía Política. La Tradición Clásica y las Nuevas Fronteras (Buenos Aires: CLACSO/EUDEBA, 1999), hemos tratado de aportar algunos elementos críticos del saber convencional y explorado algunas vías que nos permitirían recuperar y recrear el valioso legado analítico y axiológico de la teoría política a la luz de los nuevos desafíos que nos propone la época actual. Si la filosofía política fracasara en su intento de poner fin a la escisión positivista entre “ser” y “deber ser” corre el riesgo de degradarse hasta convertirse en una alambicada justificación de lo existente. Confiamos en que este volumen aporte algunos elementos valiosos para impedir tan infeliz desenlace.
-Primera
visión: Filosofía del Derecho. Base Liberal: El Estado se constituye bajo un
contrato consensuado.
-Al
escribir en La Gaceta Renana al seguir la Legislatura Local observa que el
Estado no responde al Bienestar General, como es el ideal liberal, sino que
favorece a los poderosos.
-En su
exilio en Francia, conoce al socialismo utópico y lo critiica, impulsa la movilizaciones
de 1848 y se publica El Manifiesto Comunista donde denuncia la dominación a
través del Estado.
-En su
exilio en Bruselas escribe sobre las consecuencias de la Lucha de Clases en
Francia.
-En
Inglaterra se nutre de la Economía Clásica y redacta El Capital, libro donde
expone la principal contradicción entre la Burguesía y el Proletariado como dos
clases antagónica en la clase social.
-El
planteo de Marx sobre el Estado es que es un aparato que garantiza la propiedad
privada y los privilegios de clases.
-Describía
un Estado que en el siglo XIX se expresaba esencialmente como parte de la Lucha
de Clases en favor de la burguesía a trabajar de la represión, Estado
característico del siglo XX
Althusser
-Ante el
desarrollo del Estado de Bienestar y la responsabilidad de asumir la Educación,
se amplió la idea de Aparato Represivo con el Aparato Ideológico.
Poulantzas
-Sostiene
que el Estado es la arena donde la Lucha de Clases se expresa y si bien en
última instancia responde a la lucha de clases, en tal sentido, según las
fuerzas políticas de las clases sociales se expresará en el Estado y en cómo
éste efectúa su dominación.